Las emociones y el estrés también viven en el cuerpo. Aprende a escuchar lo que sientes y a regularlo, para recuperar calma y equilibrio desde dentro.
La terapia somática parte de una idea sencilla: las emociones y el estrés no solo están en la mente, también se viven en el cuerpo. La tensión, la respiración corta, el nudo en el estómago o el cansancio son formas en que el cuerpo expresa lo que nos pasa.
La regulación emocional es la capacidad de gestionar lo que sientes sin que te desborde ni te bloquee. Cuando el sistema nervioso se queda activado, cuesta relajarse, dormir o pensar con claridad; aprender a regularlo cambia cómo te sientes cada día.
A través de la conciencia corporal y de ejercicios de respiración y regulación somática, aprendes a escuchar las señales de tu cuerpo y a calmarlas antes de que te superen. Es un trabajo que une mente y cuerpo para recuperar el equilibrio desde dentro.
Tensión, contracturas, nudo en el estómago o respiración corta que no se van.
Sentir que las emociones te arrastran y cuesta volver a la calma una vez te activas.
O lo contrario: notarte "en automático", lejos de tu cuerpo y de tus emociones.
Te cuesta bajar revoluciones, soltar y descansar de verdad.
Un trabajo que une mente y cuerpo para que recuperes el equilibrio desde dentro.
Reconocer las señales corporales del estrés y la emoción antes de que te desborden.
Ejercicios de respiración y regulación somática para calmar el sistema nervioso.
Recuperar una relación más sana y presente con lo que sientes, día a día.
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